Fin de ciclo para el cantautor Davile
Matellán que escogió el Cafe la Palma para despedirse de amigos y
seguidores con colaboraciones de lujo, con un tímido público que le
regaló el cariño necesario para hacer más llevadera la espera
hasta la salida de su próximo trabajo, Nexo uno.
El ambiente recordaba a una reunión de
amigos, así la puesta en escena con coloridos molinillos daba la
bienvenida a Davile, Cárdenas (guitarra eléctrica) y Dani
(percusión).
La sencillez y la espontaneidad fueron
el hilo conductor de la velada, “Cosmovisión” fue la encargada
de romper el hielo, él únicamente acompañado de su guitarra creo
la atmósfera de intimidad necesaria para que por allí volaran temas
como “Seale”, “La chica magnética”, “Todas las ciudades
arden” o “Nubes sintéticas”. Hubo hasta tiempo de estrenar
temas nuevos a la espera de un título definitivo como “Espidifen
600”, aunque uno de los momento más esperados era la aparición de
los amigos que le acompañarían en el escenario.